Pocas cosas podrían encapsular mejor el legado de la cultura española en Puerto Rico como la décima, también conocida como trova. Esta forma de poesía musical evolucionó del epigrama satírico y la glosa de la antigua Grecia, evolucionando dentro de la España medieval y llegando a Latinoamérica, convirtiéndose en una tradición en diversas culturas latinas. En la Isla, las décimas recuentan la vida campesina en las montañas, hablando del amor, la vida y lo que significa ser un jíbaro. Conoce más sobre este género musical folclórico y su papel en la preservación de la historia rural de Puerto Rico.
¿Qué es la décima?
En términos literarios, una décima (también conocida como Décima Espinel) es una forma de poesía octosílaba que sigue el siguiente patrón de rima:
Mientras que su popularidad ha perdurado en España durante los siglos, resonó en Latinoamérica de manera contundente.
Al hablar de las décimas como género musical en la Isla, se asocia más comúnmente con los jíbaros, nombre usado para describir a los habitantes de las zonas rurales de Puerto Rico, alejadas de la capital de San Juan. Conocida como la Décima Jíbara, también llevaba el nombre de asonantada porque seguía libremente ese patrón de rima. Acompañada a menudo de guitarras y cuatros, la letra hablaba sobre la vida en estas comunidades, reflexionando sobre el amor, la pérdida y la perseverancia del jíbaro en tiempos de prosperidad y dificultad.
Historia y evolución de los bailes y ritmos boricuas
Al igual que la plena, el elemento narrativo de estas canciones es lo que las hace singularmente Boricuas, retratando la vida en la Isla para el puertorriqueño promedio. Uno de los coros más conocidos de la décima, el le-lo-lai, es otro elemento distintivo de esa esencia criolla. Usado después de las estrofas, tiene un origen incierto. Algunos creen que podría provenir de antiguos trabajadores españoles en las pequeñas fincas de Castilla, Murcia y Almería, o incluso de orígenes más antiguos en el norte de África. Sea como sea, se trajo de España y se ha convertido en sinónimo de la música jíbara y el folclor puertorriqueño. ¡Se menciona a menudo en otros géneros, como la salsa!
¿Qué es la trova?
Mientras que décima y trova se usan de manera intercambiable, se cree que la denominación trova se deriva de la palabra trovador, nombre de los músicos que la cantaban. Dicho esto, si bien trova puede usarse para referirse a este género musical, la décima, como cadencia poética utilizada en la composición de canciones, tiene un gran alcance en la música Boricua. Su influencia se puede apreciar en todas partes, desde la salsa hasta el jazz latino y más. Además, el seis, estrechamente asociado con la danza (el baile de salón que incorporó influencias europeas y le dio el sazón puertorriqueño), sigue la misma estructura rítmica que la décima y la trova. Las canciones más recientes de este género suelen combinar técnicas e instrumentación contemporáneas con elementos folclóricos tradicionales.
En resumen, todas las trovas son también décimas, pero no todas las décimas son trovas.
Puerto Rico tiene muchos instrumentos tradicionales, como los palitos, el güiro y las panderetas, que usan en muchos géneros de música.
¿Qué instrumentos se utilizan en la décima?
La décima típicamente va acompañada de una variedad de instrumentos, incluyendo:
- Guitarra: El instrumento más comúnmente usado en la décima.
- Cuatro: Un pequeño instrumento que se asemeja mucho a una guitarra y que lleva la distinción de ser el instrumento emblemático de la música tradicional puertorriqueña. Mientras que inicialmente tenían 4 cuerdas (la inspiración tras su nombre), comúnmente llevan 10.
- Panderetas: Pequeños tambores que proveen un acompañamiento de percusión.
- Maracas: Instrumentos agitadores de origen Taíno hechos de higueras y rellenados con cuentas o semillas.
Las décimas muestran las tradiciones de los jíbaros, los campesinos de las montañas de Puerto Rico.
La historia de la décima
Las décimas como las conocemos hoy en día, provienen de la España medieval musulmana. A pesar de que la tradición disminuyó durante la Reconquista Española, recuperó su estatus en el siglo XVII gracias a la obra del poeta andaluz Vicente Martínez de Espinel. Este creó la estructura de rima octosílaba por la que son conocidas, popularizadas por el famoso poeta español Lope de Vega, asegurando su llegada a las Américas. Una vez que estas llegaron a Latinoamérica, cobraron vida propia.
En cuanto a la tradición de la décima en Puerto Rico, no hay muchos relatos históricos sobre estos primeros trovadores, con algunas menciones en importantes obras literarias como “El Gíbaro” (1849) de Manuel Alonso y “El Aguinaldo Puertorriqueño” (1843), una colección de aguinaldos compilada originalmente por la Imprenta Gibernau y Dalmau. En cuanto al título de trovador, este era el nombre que se daba a músicos y poetas desde la España medieval, mostrando el vínculo íntimo entre la poesía y la música. Hoy en día, se asocia más comúnmente con cantantes de música folclórica y jíbara de la Isla.
Dado que las décimas se transmitían de generación en generación por tradición oral, tardó algún tiempo antes de que fueran escritas.
El cuatro es un instrumento musical autóctono de Puerto Rico y se considera un símbolo nacional.
Estas tradiciones orales quedan mejor documentadas a finales del siglo 19 y principios del 20, con el trabajo de J. Alden Mason, un antropólogo que visitó la Isla y grabó 109 ejemplos de música tradicional puertorriqueña, incluyendo décimas, plenas y bombas. Las figuras clave durante esta época incluyeron a Ángel Pacheco Alvarado, Perfecto Álvarez, Plácido Figueroa, Jesús Díaz, Pepe Meléndez, Vicente Monte El Barbero, Cándido Silva Parrilla, Gabriel Rivera Goyo, Iluminado Félix, Pedro Ríos y Francisco Roque.
La popularidad de la décima continuó durante las décadas de 1930, 1940 y 1950, con músicos destacados como Joaquín Mouliert. La tradición decayó durante las décadas de 1960 y 1970, con el auge de la salsa, relegándose principalmente a funciones religiosas y celebraciones festivas. Pero, gracias a los esfuerzos de los trovadores de la Isla y de la diáspora, así como de las organizaciones sin fines de lucro, ¡la tradición sigue tan viva como siempre!
La iglesia San José, construida en el 1532, localizada en el viejo San Juan es una de las más antiguas en las Ámericas.
¿Dónde puedo ir a disfrutar la décima?
Si quieres ver la belleza folclórica de la décima y trova en un máximo esplendor, las fiestas navideñas son cuando estas tradiciones realmente brillan, pero no dejes que eso te detenga para visitar durante otras épocas del año. ¡El amor por la puertorriqueñidad se celebra los 365 días! Aquí tienes algunos lugares y organizaciones que pueden ayudarte a vivir la magia de la décima durante tu visita:
- Decimanía: Esta organización sin fines de lucro trabaja incansablemente para preservar el legado de las décimas y los trovadores en toda la Isla. Sirven como repositorio musical, ofrecen talleres y proyectos comunitarios, y organizan eventos como la entrañable Semana del Trovador Puertorriqueño, una celebración de una semana que se celebra en diferentes pueblos y países.
- Misa de Gallo: También conocida como la Misa de Aguinaldo, no tienes que ser una persona particularmente religiosa para poder disfrutar de las festividades. Este misa de medianoche se lleva a cabo durante la víspera de Navidad y es un divertido evento para toda la familia donde todos se visten de manera elegante, cantan villancicos (décimas religiosas) y aguinaldos y honran las tradiciones navideñas puertorriqueñas. La mayoría de las congregaciones celebran esta misa, así es solo cuestión de encontrar la iglesia más cercana a ti y celebrar en comunidad.