Para los viajeros aventureros que buscan conocer el verdadero sabor de Puerto Rico, este itinerario deja atrás la vida de resort para dar paso a experiencias auténticas y locales, así como al golf comunitario.
Pasea por los fuertes españoles de El Morro y San Cristóbal donde tendrás excelentes oportunidades para tomar fotos.
Llega a San Juan y hospédate en un hotel boutique en el Viejo San Juan, como Alma o El Convento. Recorre sus calles adoquinadas llenas de historia, toma fotos del Castillo San Felipe del Morro, una fortaleza construida por España hace más de 500 años cuando dominaba la Isla.
Disfruta de una cena al aire libre en Princesa Gastrobar, donde los platos tradicionales se combinan con un toque creativo bajo las luces centelleantes de un hermoso árbol.
Pruebe los licores isleños en Ron del Barrilito.
Día 2 – Golf y ron en Bayamón
Toma un trayecto corto desde la capital para jugar golf en el Río Bayamón Golf Course, un relajado campo municipal conocido por su popular área de práctica de varios niveles. Luego, visita la cercana destilería Ron Barrilito para disfrutar de una degustación guiada del ron más antiguo de Puerto Rico.
Para la cena, visita el Restaurante Doña Ana, donde el mofongo, los tostones y la cálida hospitalidad puertorriqueña siempre forman parte del menú.
Las calles históricas de Caguas están repletas de restaurantes deliciosos.
Día 3 – Elige tu despedida cultural
En tu último día, elige entre visitar el Caguas Real Golf Club, donde jugarás golf cerca del Jardín Botánico y centros dedicados a la herencia taína, o disfrutar de una comida en Bacoa, una auténtica experiencia farm-to-table que destaca ingredientes locales en cada plato cuidadosamente elaborado.
Ubicado en Juncos, este restaurante nominado a importantes premios culinarios combina sabores cocinados a fuego de leña, mariscos frescos y productos locales que reflejan las profundas raíces agrícolas y la creatividad gastronómica de Puerto Rico.