Investigación

Señales Mixtas para la Industria de Viajes en EE. UU. en 2026: Empleos Estables, Desempeño Irregular y un Panorama Marcado por la Incertidumbre Política

Según la actualización de febrero de Tourism Economics, Estados Unidos entra en 2026 con un entorno económico estable pero cauteloso. La actividad económica se mantiene sólida y el mercado laboral continúa resistiendo, aunque la incertidumbre sigue influyendo tanto en las decisiones de inversión empresarial como en el gasto de los hogares, cada vez más sensibles a los costos. Los desarrollos recientes en materia comercial añadieron otra capa de incertidumbre: tras que el Tribunal Supremo estadounidense declaró inconstitucional una imposición arancelaria, la administración introdujo un nuevo arancel del 10% a las importaciones, con la opción de aumentarlo al 15%. Aunque el impacto económico directo parece manejable, los cambios continuos en la política comercial suelen afectar con más fuerza a las pequeñas empresas, que cuentan con menos herramientas para adaptarse que las grandes corporaciones. En el mercado laboral, las condiciones se han estabilizado y se espera una mejora gradual, aunque la contratación sigue siendo un punto débil.

El gasto en viajes continúa mostrando un patrón en forma de K: la demanda general se mantiene firme, pero el desempeño varía significativamente según el segmento. Los viajeros de mayores ingresos, el fortalecimiento de los viajes de negocios y un calendario cargado de eventos importantes se destacan como puntos positivos. El comportamiento hotelero refleja esta misma dinámica: los segmentos "upscale" y de lujo están superando al resto, mientras que los hoteles de escalas medianas, económicas y de aún trabajan para alcanzar los niveles previos a la pandemia.

El turismo internacional hacia los Estados Unidos sigue siendo un punto débil, con 2025 representando un retroceso que mantuvo al país muy por debajo de los volúmenes de 2019. Algunas regiones cayeron con fuerza—particularmente Canadá—mientras que otras ayudaron a mitigar el impacto con incrementos más modestos. A pesar de la lenta recuperación y la pérdida de participación en el mercado global, existe un potencial significativo hacia adelante. Los megaeventos, especialmente la Copa Mundial de 2026, se espera que generen un impulso considerable no solo en las ciudades sede, sino también en mercados cercanos y en los principales aeropuertos y centros de conexión del país.